La atención plena: una herramienta humana y altamente política

Por Víctor Del Real Muñoz

Es común que, en las escuelas de pensamiento social, dentro de los partidos políticos y los grupos ideológicos, etc. se enseñen herramientas de corte analítico y teórico, de lectura y cultura general, de formación de conciencia, de cultura social, de antropología, de sociología, de economía, de teoría política, y de un sinfín de áreas reflexivas más.

Pareciera esto una obviedad, pero es importante precisarlo de forma minuciosa.

Sin embargo, más allá de todas las formas externas de las cuáles el ser humano es capaz de aprender, existe una que es interna y generalizada en cada integridad corpórea individual, y esa, sin duda, es la atención plena, así tal cual como se escucha.

Aquella capacidad de poder estar totalmente presente en la vida, en el momento más importante que un ser humano tiene: el ahora.

El estar plenamente atento en el momento presente, libre de toda preocupación futura y todo acontecimiento pasado, insisto, tal cual como se escucha, le permite al ser humano optar por un camino de plena concentración, de total alerta, de cabal precisión, de mayor coherencia, de más calma y relajación, y de mayor arraigo sutil en su devenir cotidiano, y por supuesto, en sus tareas prácticas como la política.

¿Qué sería de la calidad en general de la labor de nuestros representantes públicos si se permitieran ellos vivir a carta cabal su momento presente?

¿Usted cree que serían más trascendentales socialmente hablando sus aportes a la nación?

Por cierto ¿Ha notado usted la calma, la sutileza y la ecuanimidad con la cual se desenvuelve el Presidente López Obrador? Se lo dejo a usted de tarea, le recuerdo que en política la forma es fondo, y lo simbólico también, y créame que ese hombre inspira ecuanimidad y concentración plena absoluta.

¿Será que la clase política mexicana, en general, yace totalmente intervenida por temas, agendas públicas, modas intelectuales, que distraen su atención inmediata de los problemas colectivos esenciales y esto les impide constituirse como cuadros políticos más sólidos?

Más allá de la clase política nacional, esta herramienta, la de la atención plena, puede ser utilizada por el mundo entero, reitero, por la humanidad entera, para dotarse de una alternativa alquímica, a pesar de que la palabra alquimia sea tan discriminada por la cultura “oficial” dominante, de disfrute de la vida.

¿De qué manera puede entrenarse la atención plena? Bueno, con la práctica de la meditación, por ejemplo, desde ejercicios de respiración a conciencia, ejercicios de relajación corporal y toma de conciencia corporal, ejercicios de asanas y/o posiciones de yoga sin intención de mostrar la apariencia física y elástica corporal con el ego mundano por delante, sino como un camino de concentración y descanso mental.

O bien, con rutinas del diario, como el acto de comer alimentos a conciencia plena, libre de distracciones y mascando cabalmente cada bocado, plenamente consciente de tal acción.

Incluso, haciendo cualquier cosa en su vida personal, hasta el sexo íntimo con su pareja, pero con plena atención, viviendo el aquí y ahora, sin distracciones ni ruidos de fondo mentales, recorriendo el camino paso a paso, sin distraerse demasiado en la obtención de la meta final pero sí fijándose en cada punto de tal ruta.

Científicamente, desde tesis modernas en cuanto a la nueva era psicológica, la teoría Gestalt por ejemplo, el nuevo psicoanálisis, el enfoque de Jung, la física cuántica en su concomitancia con el estudio de la conciencia humana, etc. se ha demostrado que el mero valor de la concentración, en su rédito práctico ordinario, contribuye a aminorar dolencias, quejas, malhumores, problemas físicos y emocionales y hasta sanación de problemas de salud más graves.

Usted tiene la última palabra.

¡Suscríbete a nuestro newsletter!

Related posts