La mancha humana: cuando los fantasmas nos alcanzan

Por Anahí García Jáquez/Radio Gatell

1998. Massachusetts. El profesor Coleman Silk ha sido víctima de una injusticia y le pide a su vecino Nathan Zuckerman que lo ayude a escribir su historia. Surge una amistad entre ambos y a partir de ahí la vida del profesor comienza a ser expuesta.

La mancha humana es un trabajo de Philip Roth y es la parte final de la Trilogía Americana compuesta por Pastoral Americana y Me casé con un comunista

La historia se sitúa justo en el año del escándalo Clinton-Lewinsky (hecho que marcó un antes y después en la vida de los estadounidenses) y sirve de marco para hablar de la doble moral, la hipocresía y la corrección política que se ha vuelto ya una característica de la sociedad en el siglo XXI. 

En pocas palabras, nos hace ver que el puritanismo ha vuelto para quedarse.

La historia se cuenta en tres tiempos que se van mezclando y llegan a complicar a veces la lectura del texto, que además es de carácter introspectivo puesto que ahonda mucho en la personalidad del profesor Silk, que es el objeto del análisis y estudio por parte de su vecino Nathan, quien es el narrador en algunas partes del texto ya que se vuelve el escritor del libro de su vecino. 

El lector irá descubriendo los secretos del profesor y con esto, Roth aprovecha para hablar de cómo el pasado determina quiénes somos y qué decisiones tomamos para convertirnos en lo que hemos decidido ser.

La mancha humana posee un ritmo lento pero necesario para conocer las entrañas de los personajes. 

El lenguaje es preciso y cuidado pero comprensible ya que el autor se desvía en momentos de la anécdota central para contarnos acerca de Faunia Farley, la mujer treinta y tantos años menor con quien el viudo Silk se ha involucrado después de haber enviudado y con la que vive una pasión que trae consecuencias importantes para ambos y aprovecha para tocar temas como la intolerancia, el maltrato, la soledad.

Además, las guerras y las víctimas que genera (tanto las del campo de batalla como las que vuelven en malas condiciones). 

Es así como se nos habla del sentimiento de ser perseguidos, tanto por una turba que censura como por aquello que se ha quedado en el pasado y que tarde o temprano nos alcanza trayendo lo que hemos decidido dejar atrás y es así como nuestros secretos terminan determinando la relación con nuestro entorno.

En conclusión, es un texto que no deja indiferente al lector porque lo llevará a una reflexión sobre sí mismo y se dará cuenta que, al igual que Nathan Zuckerman lo intenta con su vecino, invertirá mucho al tratar de conocer a alguien y descubrirá que jamás lo logrará del todo.

La mancha humana. Philip Roth. 2001. Editorial Alfaguara.

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