Bimbo y Coca Cola, en desacato por etiquetado frontal

Por Rivelino Rueda 

Grupo Bimbo y Grupo Femsa-Coca Cola mantienen su desafío al gobierno federal, luego de que este lunes cumplieron 40 días en desacato a la Norma Oficial Mexicana 051 (NOM-051) sobre la obligatoriedad de colocar sellos de advertencia alimenticia en “productos chatarra”. 

Los gigantes de la comida y bebidas azucaradas tóxicas tenían hasta el 1 de noviembre pasado, de acuerdo con ese reglamento, para adecuar sus productos industrializados, así como para lanzarlos al mercado ya con el nuevo etiquetado frontal. 

Sin embargo, en una revisión que realizó Reversos en distintas alcaldías y barrios de la Ciudad de México, todavía se observa que en todos los comercios, “tienditas de la esquina”, tiendas de conveniencia (Oxxo, Seven Eleven, Súper K, etc.), tiendas de abarrotes, supermercados y puestos callejeros, estos productos se siguen vendiendo si los octágonos frontales de advertencia: exceso en sodio, exceso en grasas saturadas, exceso en calorías, exceso en azúcares. 

Y aunque en la NOM-051 se estableció que el 1 de octubre de 2020 sería la fecha límite para que las empresas se sujetaran a la norma sobre el nuevo etiquetado frontal obligatorio, Grupo Bimbo y Grupo Femsa-Coca Cola hicieron caso omiso de esta reglamentación. 

En la verificación que realizó Reversos, los productos de Grupo Bimbo que no registran los sellos de advertencia obligatorios son toda su línea de pan de caja, todo su portafolio de bollería, así como la línea de la marca Sanísimo, mientras que Grupo Femsa-Coca Cola no cuenta con los octágonos de advertencia en los refrescos de vidrio y en los envases retornables de dos y medio y tres litros. 

Incluso, dos días antes de la entrada en vigor de esa normatividad, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, anunció que en este tema no habría prórrogas, que habría sanciones que se llegaría hasta la clausura de empresas y negocios. 

“Existe un periodo de tolerancia para que las empresas incorporen el etiquetado frontal a sus productos. En caso de incumplir existen diversas sanciones diversas que van desde el apercibimiento, el apercibimiento por escrito, hasta las multas e incluso las clausuras, y la competencia directa para esto es de Cofepris (Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios) y también puede participar (en estas sanciones) la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco)”, detalló López-Gatell Ramírez a pregunta de Reversos en la conferencia de prensa vespertina del 29 de septiembre. 

El 1 de octubre, Grupo Bimbo emitió un engañoso comunicado en el que señala que “la línea de pan y bollería no tendrá ningún sello de la nueva normativa de etiquetado frontal de alimentos envasados”.  

El corporativo expuso –en voz del director general adjunto de la compañía, Javier González Franco–, que una muestra del compromiso de esa empresa con la salud y bienestar del consumidor es que “estas líneas de productos de consumo diario no contengan sellos”.  

No obstante, Grupo Bimbo reconoció que actualmente está aplicando medidas necesarias ante las nuevas disposiciones de etiquetado en alimentos y bebidas, “esto con el fin de que los consumidores puedan tomar la mejor decisión y estén bien informados al momento de elegir los productos que consumirán”.  

“La empresa ha puesto en marcha una campaña de Salud y Bienestar, la cual se basa en tres cosas: lineamientos nutricionales, portafolio saludable y acciones en salud y bienestar. De esta forma se podrán clasificar los productos que ofrecemos y que son consumidos a diario por millones de personas. 

Para el 8 de octubre, López-Gatell rechazó que el gobierno federal y las empresas de comida chatarra, específicamente Coca Cola y Bimbo hayan tenido negociación alguna en el tema de alargar plazos para cumplir con el etiquetado frontal obligatorio, aunque puntualizó que la propia NOM-051 “contempla un periodo de adaptación hasta el 1 de noviembre”. 

“Varias de las compañías empezaron a poner etiquetados incluso antes del 1 de octubre, lo cual agradecemos, porque muestran su compromiso con esta disposición; otras lo empezaron a hacer a partir del 1 de octubre, y otras más tienen hasta el 1 de noviembre para disponerlo”, añadió.  

Todo esto se da a nueve días de que el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) presentó el Informe de Mortalidad en México 2018, en donde se revela que de los 722 mil 611 fallecimientos en ese año, 88.4% se debieron a enfermedades y problemas relacionados con la salud. 

De esos 722 mil 611 decesos, 424 mil 811 corresponden a enfermedades crónico degenerativas no transmisibles, es decir, ya más de la mitad de las muertes anuales registradas en el país. 

Dichos decesos se distribuyen de la siguiente manera: por enfermedades del corazón, 149 mil 368; por diabetes mellitus, 101 mil 257; por tumores malignos, 85 mil 754; por enfermedades del hígado, 39 mil 287; por enfermedades cerebrovasculares, 35 mil 300, y por insuficiencia renal, 13 mil 845. 

En diversas ocasiones, las autoridades de la Secretaría de Salud han señalado que estas enfermedades crónicas degenerativas no transmisibles y los fallecimientos registrados en México en los últimos años por estos padecimientos se deben a la mala alimentación de la población, específicamente por el consumo excesivo de estos productos industrializados. 

En lo que corresponde a la pandemia de coronavirus, de las 95 mil 027 defunciones registradas hasta el domingo 8 de noviembre,  el 56.08% corresponden a comorbilidades relacionadas con estas enfermedades crónico-degenerativas no transmisibles, es decir, 53 mil 975 muertes por Covid-19 en personas que padecían comorbilidades como hipertensión, obesidad, diabetes o distintos tipos de cánceres, producto de la mala alimentación por productos ultra procesados. 

Cabe destacar que el pasado 14 de octubre, la Secretaría de Economía y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informaron que diversos productos que se venden como “queso” o como “yogur natural” no cumplen con lo establecido en las Normas Oficiales Mexicanas. 

Ambas instituciones puntualizaron que 18 marcas de queso tienen prohibido la comercialización de sus productos, así como dos más las de productos denominados como “yogur natural”. 

Al respecto, la Profeco y la Secretaría de Economía anunciaron la suspensión por menor gramaje al declarado en la etiqueta como contenido neto en los siguientes productos: 

*Nochebuena importado, queso tipo manchego, presentación de 400 gramos.Se encontró producto que tuvo 4.61 por ciento menos del contenido neto declarado. 

*Caperucita, queso tipo manchego, presentación de 400 gramos. La Profeco halló que el producto tuvo 3.64 por ciento menos del contenido neto declarado. 

*Caperucita, queso tipo manchego bajo en lactosa – reducido en grasa, contenido neto 400 gramos. Incluye la leyenda de información comercial en la superficie principal de exhibición “bajo en lactosa”, lo cual no está definido y contraviene con la Referencia normativa 2.4 de la NOM de queso. 

*Caperucita, Queso tipo manchego deslactosado reducido en grasa, contenido neto 400 gramos. El producto tiene un contenido neto entre 3.64 por ciento y 3.91 por ciento menor al declarado en la etiqueta. 

*Zwan, queso manchego, presentación de 400 gramos. Incluye las leyendas de información comercial en la superficie principal de exhibición “premium” y “libre de hormonas”, lo que contraviene con la Referencia normativa 2.4 de la NOM de queso. 

*Zwan Premium, queso manchego, contenido neto de 400 gramos. El producto tiene un contenido neto 19.64 por ciento menor al declarado en la etiqueta, lo que contraviene con la Referencia normativa 2.1 de la NOM de queso. 

*Portales de la Providencia, queso manchego, presentación de 300 gramos. Tenía 3.51 por ciento menos del contenido neto declarado, además de que no declara el porcentaje mínimo de proteína, mínimo de grasa y máximo de humedad. 

* Cremería Covadonga, queso tipo manchego ‘La Mancha’ en rebanadas, presentación de 400 gramos. Se halló que contiene 7.15 por ciento menos del contenido neto declarado, dos declaraciones de grasa y no indica el país de origen. 

*Aurrera, imitación queso tipo manchego molletero, presentación de 200 gramos. Cuenta con 10.23 por ciento menos del contenido neto declarado 

*Lala, queso tipo manchego rebanado, presentación de 400 gramos. Presenta dos declaraciones de grasa y no indica claramente el país de origen. 

*Premier Plus Cuadritos, imitación queso tipo manchego, a granel. Se suspendió su venta por no declarar el porcentaje mínimo de proteína, mínimo de grasa y máximo de humedad. Además, no ostenta etiquetado frontal nutrimental. 

*Selecto Brand, singles tipo manchego, 140 gramos. Su información no es veraz al indicar que contiene auténticos quesos. 

*Frankly, imitación queso tipo manchego, 225 gramos a granel. Se suspendió su comercialización por no declarar el contenido neto y por no ser veraz al ostentar la leyenda “Cremoso, ¡pruébalo!” ya que contiene grasa vegetal. 

*Fud, queso panela, contenido neto de 200 gramos y 400 gramos. 

*Fud, queso panela, rebanadas cuadradas, contenido neto 300 gramos. 

*Fud cuida- t+, queso tipo manchego rebanado, contenido neto 140 gramos. 

Los cuatro productos de Fud no indican el porcentaje de concentrados de proteínas de leche con caseínas o caseinatos en la superficie principal de exhibición de la etiqueta, lo que contraviene lo establecido en el inciso 7.2 de la NOM de queso. 

*Precissimo, tipo americano, contenido neto 140 gramos. El producto no incluye denominación de producto, se comercializa como “tipo americano” y adiciona grasa vegetal en su proceso de elaboración. 

*Burr, imitación queso tipo americano, contenido neto 302 gramos. El producto utiliza comercialmente la denominación de producto “Queso” en la superficie principal de exhibición de la etiqueta y en la parte inferior de la misma superficie y con un menor tamaño y tipografía menos ostensible la leyenda “IMITACIÓN QUESO TIPO AMERICANO”, y no cumple con las especificaciones e ingredientes de la NOM de queso. 

*Galbani, mezcla de quesos rallados, frescos y maduros, contenido neto de 170 gramos, el producto no informa en su lista de ingredientes el porcentaje de cada uno de los quesos que componen la combinación, lo que contraviene con la Referencia normativa 2.4 de la NOM de queso. 

*El Parral, queso menonita, contenido neto 500 gramos. No incluye el país de origen en la etiqueta del producto, lo que contraviene la Referencia normativa 2.4 de la NOM de queso. 

*Philadelphia, queso tipo americano reducido en grasa/queso fundido tipo americano. El producto coloca dos denominaciones de producto para “queso” y coloca una leyenda de información comercial en la superficie principal de exhibición de la etiqueta “reducido en grasa” sin sustento alguno. 

*Walter, queso tipo manchego, contenido neto 400 gramos. El producto utiliza comercialmente la denominación “queso” pero no cumple con las especificaciones e ingredientes de la NOM de queso, debido a que adiciona grasa vegetal para su elaboración. 

*Sargento, queso parmesano rallado, contenido neto 141 gramos. Incluye la leyenda de información comercial en la superficie principal de exhibición “siempre le traemos nuevas maneras de disfrutar de un verdadero queso auténtico”, lo que contraviene con la Referencia normativa 2.4 de la NOM de queso. 

El 29 de septiembre, a pregunta de Reversos, Hugo López-Gatell informó que, a la par de la entrada en vigor de la NOM-051 sobre etiquetado frontal obligatorio, se pondría en marcha una “auditoría social” y denuncias ciudadanas a los negocios y corporativos que no cumplen con la norma.  

El funcionario expuso que en el asunto de las “auditorías sociales” con el etiquetado frontal “es muy importante que la sociedad esté pendiente de denunciar insuficiencias donde hay productos sin etiquetado, o productos que estén escondidos en los anaqueles, o volteados para que no se vea de manera clara los sellos de advertencia”, y el funcionario destacó que las denuncias pueden ser mixtas, a Profeco o a Cofepris. 

“En la Secretaría de Salud y en la Secretaría de Economía estamos afinando los elementos para poner a disposición pública la metodología de estas denuncias. Lo vamos a estar anunciando periódicamente dónde se pueden hacer las denuncias, con los caminos más convencionales y más accesibles, tanto en Profeco y en Cofepris”, expuso. 

No obstante, hasta el domingo 8 de noviembre, Grupo Bimbo y Grupo Femsa-Coca Cola mantenían su desafío al gobierno federal sobre la obligatoriedad de colocar sellos de advertencia alimenticia en los “productos chatarra” que ofertan a los consumidores. 

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